FILTRACIONES

Agosto. 13. 2014.

Dos días antes de la fiesta católica de la ascensión de la Virgen María se nos ha dado a conocer por los medios de comunicación el auto por el que se eleva al Tribunal Supremo, en lo que respecta a los mal llamados “preimputados”, la causa que se tramita en el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla relativa a los Expedientes de Regulación de Empleo de Andalucía.

¿Por qué se ha elegido esta fecha para hacer la promulgación pública del auto a los medios de comunicación?

Lógicamente no han sido motivaciones procesales las que han provocado este movimiento pues las partes se encuentran de vacaciones.

Ni los Procuradores, ni los letrados, han podido recibir un auto difundido a través de la prensa.

Esto significa una sola cosa: las partes son convidados de piedra ante la investigación. Convidados movidos en función del interés que motiva la ola investigadora, pues, no se puede olvidar, la realidad ha superado a la ficción y, de forma desproporcionada e indebida, se les ha acusado de ser los sujetos activos de estas filtraciones.

Por ello se les ha privado a los letrados, incluso, de tener sus teléfonos móviles en los interrogatorios y de disponer de los medios necesarios para poder tener a nuestra vista las actuaciones.

Incluso a la prensa le ha alcanzado este empeño en dominar el manejo de la información. Se inició una investigación por entender, de forma cercana a la paranoia, que se estaba grabando un interrogatorio al tener un teléfono móvil conectado a la red en un lugar cercano a donde se celebraba la comparecencia.

Pero, ¿Qué motiva este movimiento?

Las filtraciones y las coincidencias de estas con determinadas citas han sido la regla general en la investigación llevada a cabo por el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla.

En el caso Mercasevilla la tónica no ha dejado de ser la misma.

Y, coincidencia o no, la realidad es que, en relación a Mercasevilla, aún permanece en el Tribunal Supremo la causa de las grabaciones de los empresarios de La Raza.

Pues, aunque no es de conocimiento general porque no se ha difundido, las grabaciones de estos empresarios fueron declaradas ilegales por el Tribunal Supremo.

Sin embargo, a dicha declaración, no se le anudaron las consecuencias constitucionales y legales de la admisión de estas grabaciones como prueba.

Esta anulación se pidió durante la instrucción y sin embargo, ni el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, ni la Audiencia Provincial de Sevilla, ni el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía admitieron tal solicitud.

¿Es esto una instrucción incorrecta en la cual no se puede confiar?

La verdad, haber llegado a este punto sobre unas bases tan poco sólidas es algo que no debería haberse permitido.

No sabemos lo que el futuro nos deparara, pero, en este momento el Tribunal Supremo tendrá que resolver sobre las consecuencias de la anulación de las grabaciones y el resultado de la investigación que sobre los aforados ha realizado la Juez Alaya.

¿Casualidad?

image 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s