EL BOE Y LOS EFECTOS RESPECTO DE LA PUBLICACION DE LOS TIPOS DE INTERESES BANCARIOS

El Boletín Oficial del Estado (BOE) es el diario oficial que se dedica a la publicación de determinadas leyes, disposiciones y actos de inserción obligatoria.

Por otra parte, la Constitución española dispone en su artículo 9.3 que «La Constitución garantiza […] la publicidad de las normas».

Dicha publicidad que se predica del Boletín Oficial del Estado conlleva que en el mismo se publiquen:

a) Las disposiciones generales de los órganos del Estado y los tratados o convenios internacionales.
b) Las disposiciones generales de las Comunidades autónomas, de acuerdo con lo establecido en los Estatutos de Autonomía y en las normas con rango de ley dictadas para el desarrollo de los mismos.
c) Las resoluciones y actos de los órganos constitucionales del Estado, de acuerdo con lo establecido en sus respectivas leyes orgánicas.
d) Las disposiciones que no sean de carácter general, las resoluciones y actos de los departamentos ministeriales y de otros órganos del Estado y Administraciones públicas, cuando una ley o un real decreto así lo establezcan.
e) Las convocatorias, citaciones, requisitorias y anuncios cuando una ley o un real decreto así lo establezcan.
El Consejo de Ministros podrá excepcionalmente acordar la publicación de informes, documentos o comunicaciones oficiales, cuya difusión sea considerada de interés general.

En lo que aquí respecta se trata de analizar que efectos tiene el Boletín Oficial del Estado respecto de la publicación de los tipos de interés que se aplican a efectos bancarios.

El objeto de la cuestión es determinar si la publicación del tipo de interés en el Boletín Oficial del Estado al margen de la oficialidad certifica su veracidad.

A priori es indudable que no. Unos simples hechos lo reflejan. Que una Ley Orgánica se publique en el BOE no determina que la misma sea conforme a la Constitución. Que de un reglamento se deje constancia en el diario oficial no significa que los tribunales no puedan declara nulos determinados preceptos. Que un concurso público se convoque a través del mismo no significa que sus cláusulas sean nulas y, por tanto, no puedan ser examinadas por un Tribunal.

No obstante lo anterior, cuando se trata de la publicación de los tipos de interés, parece que el sentido de la cuestión cambia. El hecho de ser publicados, según las continuas expresiones que se realizan en numerosas resoluciones judiciales, le da un carácter no sólo de oficialidad sino de veracidad.

Sin lugar a dudas, a los hombres de letras nos es más difícil entender los números, y más aún cuando estos se hacen ininteligibles para un ciudadano normal. Sin embargo, la cuestión radica en la información que se suministra al objeto de la publicación de los datos que le dan carácter de oficialidad a los tipos de interés.

En este sentido, a efectos informativos y estadísticos, las entidades de crédito tienen que informar mensualmente al Banco de España de los tipos de interés que apliquen a diversos tipos de operaciones activas y pasivas (créditos y préstamos personales hasta un año y hasta tres años, hipotecarios a más de tres años, cuentas corrientes, cuentas de ahorro, cesiones temporales, etc.)

Esa obligación informativa de las entidades tiene su origen en el artículo 5.1 de los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos Centrales y del Banco Central Europeo (BCE), que recoge la obligación de este último –asistido por los bancos centrales nacionales- de recopilar la información estadística necesaria través de los agentes económicos.

Para ello, el BCE adoptó el Reglamento (CE) nº 63/2002, de 20 de diciembre de 2001, sobre estadísticas de los tipos de interés que las instituciones financieras monetarias aplican a los depósitos y a los préstamos frente a los hogares y a las sociedades no financieras. A partir de ahí el Banco de España, a través de su Circular 4/2002, de 25 de junio, dio el obligado cumplimiento al contenido del Reglamento, con objeto de poder obtener de las entidades de crédito la información solicitada.

Como se puede observar, los tipos de interés que son aplicados a las distintas operaciones son enviados por las entidades de crédito al Banco de España a los meros efectos informativos y estadísticos, pero, al Banco de España, no se le envía el modo o manera en que se calcula el correspondiente tipo de interés aplicado.

En concordancia con lo anterior se une el derecho que le asiste al cliente respecto de la transparencia de los servicios bancarios conforme a la circular 5/2012, del Banco de España, de 27 de junio, aplicable a entidades de crédito y proveedores de servicio de pago, y que afecta a la transparencia de los servicios bancarios y responsabilidad en la concesión de préstamos.

Entre los aspectos más relevantes que regula tal circular las entidades deben ofrecer al público explicaciones suficientes para comprender las características de los servicios bancarios ofertados y, en el caso de préstamos o créditos, información sobre el cálculo de cuotas y posibles costes o penalizaciones. Incluso se requiere extremar la diligencia en las explicaciones facilitadas al comercializar determinados productos y servicios más complejos, más onerosos, que presenten riesgos particulares, que requieran evaluar varios aspectos, etc.

Es evidente que dicha información sólo se suministra desde el punto y hora en que el tipo de interés que se aplica ya se encuentra cocinado, sin conocimiento de como se ha llegado a determinar su resultado.

Sin embargo, el tipo de interés oficial, a fin de que no quedara a expensas de lo que la entidad de crédito impusiera al usuario o consumidor tiene una fórmula de cálculo, muy genérica por cierto, que si es oficial.

A este respecto, los tipos de interés de referencia aplicados en nuestro sistema bancario son los que se establecen en el artículo 27 de la Orden EHA/2899/2011, de 28 de octubre y se definen en la norma decimocuarta y anejo 8 de la Circular del Banco de España 5/2012. De acuerdo con lo dispuesto en dicha Orden y Circular tenemos:

1º.- Referencia interbancaria a un año (euribor). Es la media aritmética simple de los valores diarios de los días con mercado de cada mes, del tipo de contado publicado por la Federación Bancaria Europea para las operaciones de depósito en euros a plazo de un año calculado a partir del ofertado por una muestra de bancos para operaciones entre entidades de similar calificación.

2º.- Tipo interbancario a un año (mibor). Este índice sólo es un índice oficial para los préstamos hipotecarios anteriores al 1 de enero de 2000. Se define como la media simple de los tipos de interés diarios a los que se han cruzado operaciones a plazo de un año durante los días hábiles del mes en el mercado de depósitos interbancario de Madrid (de ahí la eme de mibor).

3º.- Tipo de rendimiento interno en el mercado secundario de la deuda pública. El cálculo de este índice viene dado por los rendimientos obtenidos en el mercado secundario, en las operaciones realizadas con títulos de deuda pública cuyo vencimiento residual se sitúe entre dos y seis años.

4º.- Tipo de los préstamos hipotecarios a más de tres años concedidos por el conjunto de las entidades de crédito. Se define como la media simple de los tipos de interés medios ponderados por los principales de las operaciones de préstamo con garantía hipotecaria de plazo igual o superior a tres años para la adquisición de vivienda libre iniciadas o renovadas por los bancos y cajas de ahorro en el mes a que se refiere el índice. En el cálculo de la media se utilizan tipos anuales equivalentes.

5º.- Tipo medio de los préstamos hipotecarios entre uno y cinco años, para adquisición de vivienda libre, concedidos por las entidades de crédito en la zona del euro. Es la media aritmética ponderada por el volumen de operaciones, de los tipos de interés aplicados a las nuevas operaciones de préstamo o crédito a vivienda en las que se prevea un período de fijación del tipo de interés de entre uno y cinco años, realizados en euros con hogares residentes en la zona del euro.

6º.- Permuta de intereses/Interest Rate Swap (IRS) al plazo de cinco años. Es la media simple mensual de los tipos de interés diarios Mid Spot del tipo anual para swap de intereses, para operaciones denominadas en euros con vencimiento a cinco años, calculados por la ISDA (International Swaps an Derivatives Association, Inc.)

Estos habrían ido los tipos de interés oficiales que se han venido aplicando y como se procedería a su determinación.

A lo anterior se une que en los primeros días hábiles de cada mes, se publicará en el Boletín Oficial del Estado – al margen de en el Boletín Estadístico del Banco de España y de en el Portal del Cliente Bancario- la información referida a los índices Euribor, Mibor, Tipo de rendimiento interno en el mercado secundario de deuda pública de plazo entre dos y seis años y Tipo de permuta de intereses/Interest rate Swap (IRS) al plazo de cinco años.

A pesar de la obligación de publicación en el BOE de la información de los tipos de interés, ello no significa que exista una comprobación de la veracidad del cálculo del tipo resultante a aplicar, pues la información que se remite al Banco de España lo es a efectos informativos y estadísticos y no de control, desconociendo esta entidad como se llega al cálculo final y su determinación.

Pues bien, es público y notorio: se ha podido comprobar que el EURIBOR se ha manipulado en su conformación por las entidades financieras y consecuencia de ello han asumido multas millonarias impuestas por la Comisión Europea y otras autoridades financieras.

Pero, no sólo ello ha quedado comprobado. Respecto del IRPH las entidades financieras no pueden explicar como llegan a su determinación. Tampoco pueden explicar que no exista una influencia en su conformación. La evidencia de su manipulación es la derogación por parte del Gobierno como tipo oficial.

Sin embargo, algunas de las cuestiones que podemos plantearnos, de modo somero, son:

¿La oficialidad del BOE es suficiente para darle carácter de veracidad al tipo de interés que se tiene que aplicar?

¿En que medida afectará, por tanto, a la liquidación de una deuda, la existencia de un tipo de interés que no obedece a la forma de su cálculo y a las reglas del mercado y su aleatoriedad que es para lo que se definen en las distintas normas?

¿No es cierto que detrás de todo esto se encuentra la cobertura estatal del sistema bancario que manipulando los tipos de interés ha manejado sus beneficios a discreción perdiendo la consideración y valor como tipos variables que dependen de las circunstancias del mercado?

Por último. ¿No es esto la gran estafa de nuestro tiempo?

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2 respuestas a “EL BOE Y LOS EFECTOS RESPECTO DE LA PUBLICACION DE LOS TIPOS DE INTERESES BANCARIOS

  1. Gracias José Manuel por ilustrarnos, yo soy una afectada por el IRPH Cajas con La Caixa, llevo aproximadamente un año negociando con ellos para que me lo quiten, como en mi escritura no tengo ningún sustitutivo legal, pido 0 interese, he agotado todas las vías oficiales para la reclamación así que lo último será demandar. Gracias otra vez.

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