POSICION DE LA MUJER EMPRENDEDORA EN LA ACTUALIDAD

COMPARTO EL INFORME DE LA COMPAÑERA MONICA GARCIA ROSSELL E INVITO

AL DEBATE ORGANIZADO POR LA ASOCIACION DE ABOGADOS INDEPENDIENTES DE SEVILLA

“POSICIÓN DE LA MUJER EMPRENDEDORA EN EL MOMENTO ACTUAL”

DIA 17 DE MARZO DE 2016. 18.30 HORAS. PALACIO DE LOS MARQUESES DE LA ALGABA

COLABORA: ISBYLEX ABOGADOS

INTERVIENE: MONICA GARCÍA ROSSELL

MODERA: JOSÉ MANUEL CARRIÓN DURÁN

 

POSICIÓN DE LA MUJER EMPRENDEDORA EN LA ACTUALIDAD

Introducción.- El pasado 1 de Marzo de 2.016, el Ministro de Sanidad, D. Alfonso Alonso Aranegui, nos informó, con motivo de la inauguración de un programa organizado por la Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras, la importancia de las empresas creadas por mujeres para impulsar el papel de la misma en la economía y disminuir la brecha de género. Sin embargo, aun cuando se congratulaba que el porcentaje de mujeres en los consejos de administración de las empresas del IBEX35, se ha incrementado en casi 7 puntos en los últimos cuatro años, el verdadero problema es el papel infravalorado de la mujer en el resto de empresas que operan en nuestra economía social; pequeñas y medianas empresas en las que el papel de la mujer es ínfimo y grandes empresas que prácticamente no tienen mujeres en sus puestos directivos.

Si bien es cierto que el Ministerio ha elaborado una herramienta de autodiagnóstico para que las empresas avancen en la erradicación de la brecha salarial, la misma es meramente indicativa y voluntaria, sin que se adopten medidas contundentes a eliminar no sólo la salarial, sino la de incorporación a puestos de trabajo de mayor responsabilidad y facilidades de conciliación familiar. No sólo con la modificación de la Ley de Sociedades de Capital, en el que se regula el funcionamiento interno de las mismas para impulsar la igualdad, se erradica el problema, sino favoreciendo la situación de las mujeres en la sociedad para que la decisión de autoemprender sea una de las primeras opciones para ellas.

1.- Incidencia de la crisis en la incorporación de la mujer a la economía social.

La crisis económica y financiera ha afectado a todos los ciudadanos en general, pero ha tenido más incidencia en las mujeres en particular. Porque la crisis suele afectar a los sectores más vulnerables de la sociedad y en este caso, las mujeres son las que en dicha situación se encuentran. Y sin embargo y, pese a estar demostrado el valor que la mujer ha dado a la economía, las soluciones a la crisis siguen un patrón que arrincona aún más su papel.

La tasa global de empleo, como la proporción de personas que tienen empleo en relación a la población total por sexo y las tasas específicas por grupos de edad, constituyen un indicador social básico que permite conocer las dimensiones socioeconómicas de los trabajadores y su situación de ventaja o desventaja en el empleo por razones de edad o sexo. Estas estadísticas son publicadas cada año por el Instituto Nacional de Estadística, estando actualizada y publicada la del último trimestre de 2.015, del que obtenemos los datos que indicaremos a continuación:

La tasa de paro baja 29 centésimas y se sitúa en el 20,90%, la más baja desde el segundo trimestre de 2011. En los 12 últimos meses la tasa de paro ha descendido 2,81 puntos. Sin embargo, por sexo, entre los hombres el paro se reduce en 71.200, hasta 2.387.600, mientras que el número de mujeres paradas prácticamente no varía este trimestre, situándose en 2.391.900. Por primera vez desde el segundo trimestre de 2008 el número de parados varones es menor que el de mujeres. La tasa de paro masculina baja 0,41 puntos y se sitúa en el 19,49%, mientras que la femenina se reduce 0,17 puntos hasta el 22,52%. La evolución del paro en variación anual es del –12,43%. La cifra total de desempleados se ha reducido en 678.200 personas en un año, con un descenso de 436.100 en los hombres y de 242.100 entre las mujeres. Pero no hay que olvidar que la población activa experimenta un descenso de 25.800 personas en el cuarto trimestre de 2015 y se sitúa en 22.873.700. Este se debe, fundamentalmente, a la bajada de 104.400 varones activos (el número de mujeres activas aumenta en 78.600).

La gran noticia de disminución del paro no lo es respecto a las mujeres. No es una gran noticia que haya menos parados hombres que mujeres. No es ningún éxito. Hay más mujeres activas que no pueden acceder al mercado laboral ni contribuir a la economía social generando empleo.

Conocer la población que en la actualidad parte de niveles más bajos de empleo por razones de edad, género, nivel de educación, nacionalidad, constituye una información clave para el desarrollo de las políticas sociales futuras.

2.- La intención de Europa.

La Estrategia Europa 2.020 propone tres prioridades para los próximos años: crecimiento inteligente, crecimiento sostenible y crecimiento integrador. El crecimiento integrador implica una economía con alto nivel de empleo que tenga cohesión social y territorial, a través de los siguientes objetivos para el año 2020:

– el 75% de los hombres y mujeres de 20 a 64 años deberían estar empleados.

– el abandono educativo temprano no debe superar el 10% y al menos el 40% de los hombres y mujeres de 30 a 34 años debería tener estudios superiores completos.

– el riesgo de pobreza y exclusión social deberá amenazar a 20 millones de personas menos.

Los jóvenes, el género y la edad, las personas según el país de nacimiento y el país de residencia constituyen poblaciones en situación de desventaja en relación al empleo, grupos a los que van dirigidas las políticas incluidas en la Estrategia Europea de Empleo.

Asimismo, la Estrategia Europa 2020 y las políticas de empleo de los próximos años están dirigidas a promover la igualdad de género en el reparto del trabajo doméstico no remunerado, promover el espíritu empresarial y la actividad autónoma de las mujeres, evaluar las disparidades existentes en los permisos por motivos familiares (permiso por el nacimiento de un hijo, permiso por cuidados), mejorar la calidad del trabajo a tiempo parcial y la retribución y categoría de los trabajos realizados principalmente por mujeres, así como reducir la infrarepresentación de éstas en puestos de alto nivel y directivos.

3.- Brecha de género.

Pese a estas intenciones, en España el propio Ministerio reconoce una brecha de género en las políticas de empleo seguidas hasta ahora. La última encuesta sobre brecha de género que publica el Ministerio de Sanidad es de 2.012, situándose en un 10,60%. En el año 2015 se ha publicado el índice con carácter global y en el caso de España, que ocupa el puesto 25 en el ranking general, se ha disminuido en un 1,30%, alcanzando una puntuación de 0,65, siendo la nota más alta un 1. El informe refleja que el salario medio anual de una trabajadora española se acerca a los 26.000 euros mientras que el de un hombre es de 40.000. En los tiempos en los que nos encontramos, una disminución claramente insuficiente.

Aun cuando la tasa de empleo ha disminuido en casi iguales proporciones en mujeres y hombres, la brecha de género sigue siendo importante, pues aunque esté disminuyendo, se debe a la menor actividad de los hombres en el periodo de crisis. Y es más, la brecha de género sigue siendo aún más importante en sectores más técnicos, licenciados y directivos, en donde la crisis casi ha afectado a doble de mujeres que de hombres.

Y todo ello pese a que a que la tasa de graduados en ciencia y tecnología vaya aumentando en las mujeres a lo largo de los años.

4.- Preferencias en el mercado de trabajo en las mujeres.

En el total de mujeres ocupadas el porcentaje más alto corresponde a las trabajadoras de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores. El segundo lugar a técnicos y profesionales científicos e intelectuales y el tercer lugar a las ocupaciones elementales. De la misma forma, el porcentaje más alto de ocupadas corresponde a mujeres asalariadas. Tan sólo un 13,0% son trabajadoras por cuenta propia y un 0,4% son directoras de empresa grande o media.

2014
% Mujeres TOTAL 58,77
Estudiante 50,70
Jubilada o prejubilada 34,43
Labores del hogar 89,23
Incapacitada para trabajar 54,13
Perceptora de pensión distinta de la de jubilación (o prejubilación) 91,19
Realizó sin remuneración trabajos sociales, actividades benéficas,… 42,19
Otras 33,65
Ambos sexos
(en miles)
TOTAL 15.560,0
Estudiante 2.372,6
Jubilada/o o prejubilada/o 5.885,7
Labores del hogar 3.939,5
Incapacitada/o para trabajar 1.272,9
Perceptor/a de pensión distinta de la de jubilación (o prejubilación) 1.751,5
Realizó sin remuneración trabajos sociales, actividades benéficas,… 6,4
Otras 331,4
Mujeres
(en miles)
TOTAL 9.144,7
Estudiante 1.202,8
Jubilada o prejubilada 2.026,2
Labores del hogar 3.515,3
Incapacitada para trabajar 689,0
Perceptor de pensión distinta de la de jubilación (o prejubilación) 1.597,2
Realizó sin remuneración trabajos sociales, actividades benéficas,… 2,7
Otras 111,5

Muy significativa la diferencia existente entre las mujeres inactivas por dedicación a las labores del hogar respecto a la de los hombres en la misma actividad. Esto se une a la dificultad de acceso al empleo que las mujeres tienen en la actualidad, en coordinación con las ocupaciones que no se les retiran de la vida familiar. Hemos de recordar que los hombres trabajan 39,9 horas semanales de media y las mujeres 33,9 horas semanales y lo mismo que en el caso de los hombres, las empleadoras y las empresarias sin asalariados o trabajadoras independientes son las que trabajan un mayor número de horas semanales (unas 40 horas).

Todo ello influye en que, a la hora de formar una familia, las mujeres se planteen de forma más importante, la conciliación conforme a un modelo de trabajo por cuenta ajena y con jornada parcial, dado que las horas de dedicación a una empresa y los escasos y muy caros recursos para complementar su dedicación a la familia, hacen que en la mayoría de los casos, se vean obligadas o dirigidas a este tipo de ocupación.

 

TABLA DE OCUPACIÓN SEGÚN JORNADA LABORAL
2015
 
Ambos sexos TOTAL 100
A tiempo completo 80,2
A tiempo parcial 19,8
Mujeres TOTAL 100
A tiempo completo 69,3
A tiempo parcial 30,7
Varones TOTAL 100
A tiempo completo 89,3
A tiempo parcial 10,7
Fuente: Estadísticas de Empleo. Servicio Público de Empleo Estatal. Ministerio de Empleo y Seguridad Social.
Nota: Los datos corresponden al IV trimestre del año de referencia.
Tabla actualizada a fecha 15 de febrero de 2016

                                                                                          Trimestre                   Variación sobre el                        Variación sobre igual

                                                                                          Actual                         trimestre anterior                         trimestre del año ant

                                                                                                                              Dif              %                                 Dif.             %

 

Ocupados a tiempo completo            15.250,5          -47,9    -0,31                501,7   3,40

– Hombres                                                9.078,8          -50,7    -0,56                250,6   2,84

– Mujeres                                                   6.171,7               2,8      0,05                 251,1   4,24

Ocupados a tiempo parcial                  2.843,7              93,3     3,39                 23,3     0,83

– Hombres                                                   784,6               17,6     2,29                 54,5     7,46

– Mujeres                                                   2.059,1            75,8     3,82                 -31,1    -1,49

EPA – (ANEXO DE TABLAS) Cuarto Trimestre 2015 (2/7)

PERSONAS OCUPADAS A TIEMPO PARCIAL SEGÚN EL MOTIVO

2014
% Mujeres TOTAL 74,11
Seguir cursos de enseñanza o formación 55,38
Enfermedad o incapacidad propia 73,46
Cuidado de niños o de adultos enfermos, incapacitados o mayores 95,97
Otras obligaciones familiares o personales 92,12
No haber podido encontrar trabajo de jornada completa 71,73
No querer trabajo de jornada completa 84,05
Otros motivos 62,26
No sabe el motivo 87,21
Mujeres
(en miles)
TOTAL 2.090,2
Seguir cursos de enseñanza o formación 81,9
Enfermedad o incapacidad propia 19,1
Cuidado de niños o de adultos enfermos, incapacitados o mayores 250,0
Otras obligaciones familiares o personales 123,9
No haber podido encontrar trabajo de jornada completa 1.269,0
No querer trabajo de jornada completa 169,2
Otros motivos 169,6
No sabe el motivo 7,5
Varones
(en miles)
TOTAL 730,1
Seguir cursos de enseñanza o formación 66,0
Enfermedad o incapacidad propia 7,0
Cuidado de niños o de adultos enfermos, incapacitados o mayores 10,4
Otras obligaciones familiares o personales 10,6
No haber podido encontrar trabajo de jornada completa 500,1
No querer trabajo de jornada completa 32,1
Otros motivos 102,8
No sabe el motivo 1,1

Se determina fácilmente por este gráfico, que son prácticamente las mujeres las únicas que piensan en obtener un trabajo de jornada parcial por querer (o tener) que cuidar a los hijos. Razón que los hombres ni siquiera contempla.

5.- Razones inherentes a la inactividad laboral de la mujer.

Hemos de empezar con este dato; mujeres que han dejado su trabajo por más de un año cuando ha nacido un niño:

Es muy significativo este cuadro, donde el color verde son los hombres y el rojo las mujeres. Está claro que son únicamente las mujeres las que dejan su trabajo cuando nace un hijo. El porcentaje de hombres es insignificante.

MUJERES TOTAL 100,00
Cree que no lo va a encontrar 5,24
Estar afectada/o por una regulación de empleo 0,06
Enfermedad o incapacidad propia 11,49
Cuidar niños o adultos enfermos, discapacitados o mayores 7,05
Otras responsabilidades familiares o personales 19,26
Estar cursando estudios o recibiendo formación 18,42
Estar jubilada/o 19,39
Otros motivos 19,09
VARONES TOTAL 100,00
Cree que no lo va a encontrar 2,89
Estar afectada/o por una regulación de empleo 0,19
Enfermedad o incapacidad propia 16,85
Cuidar niños o adultos enfermos, discapacitados o mayores 0,52
Otras responsabilidades familiares o personales 1,68
Estar cursando estudios o recibiendo formación 25,62
Estar jubilada/o 47,70
Otros motivos 4,54

Y por supuesto, las mujeres que han reducido su jornada laboral para dedicarse al cuidado de sus hijos es verdaderamente importante. El 23,9% de mujeres que tenían trabajo lo dejaron para dedicarse a ello.

A pesar de que en los últimos años se ha conseguido una participación más equilibrada de hombres y mujeres en el mercado laboral, las mujeres siguen asumiendo la mayor parte de las responsabilidades familiares y domésticas. Para conseguir los objetivos de los próximos años en materia de empleo es necesario reforzar la conciliación entre vida profesional, privada y familiar de manera que permita desarrollar el potencial de mano de obra de mujeres y hombres.

El impacto sobre la participación en el mercado de trabajo cuando existen hijos es muy diferente en hombres y mujeres, lo que es reflejo no sólo de un desigual reparto de responsabilidades familiares, sino también de la falta de servicios para el cuidado de niños o servicios muy caros y la falta de oportunidades para conciliar trabajo y familia.

Es significativo el tiempo que los hombres dedican diariamente al hogar y la familia (2 horas y cuarto), frente a las 5 horas de dedicación a la familia. Si lo convertimos en porcentajes, un 97% de las mujeres se dedica a las tareas del hogar y la familia, frente a un 79% de los hombres. Eso sí, el porcentaje de los hombres aumenta cuando hablamos de actividades culinarias, mantenimiento o compras, pero que en ningún caso superan al nivel de implicación en dichas tareas de las mujeres, por lo que seguimos hablando de desigualdad. El 91,9% de las mujeres realizan tareas domésticas y se ocupan del cuidado de niños, ancianos y personas dependientes, frente al 74,7% de los hombres.

Todo ello, como decíamos anteriormente, influye muy significativamente en el porcentaje de mujeres que trabaja a tiempo parcial y que le impide, por ello, el acceso a puestos de mayor responsabilidad o incluso la de formar su propia empresa. La principal razón para que la mujer prefiera el trabajo a tiempo parcial o no trabajar, es por hacerse cargo del cuidado de niños, hijos propios o de la pareja y que los servicios para el cuidado externo son muy caros.

La cuestión es que se produce casi generalizadamente una reducción del número de horas trabajadas por cuidado de hijos, pero siempre en mujeres asalariadas. El resto – directamente – no puede conciliar su vida familiar con la laboral, por cuanto no tienen libertad para fijar sus horarios. Todo ello relacionado también con el hecho de que son las mujeres prácticamente las que se ocupan no sólo de sus hijos, sino también de las personas dependientes.

6.- Situación en Andalucía.

Trasladando estos datos a Andalucía:

NIVELES OCUPACIONALES

Territorio Sexo Tasa de actividad Tasa de actividad. Diferencia sobre el trimestre anterior Tasa de actividad. Diferencia sobre igual trimestre del año anterior Tasa de paro Tasa de paro. Diferencia sobre el trimestre anterior Tasa de paro. Diferencia sobre igual trimestre del año anterior Tasa de empleo Tasa de empleo. Diferencia sobre el trimestre anterior Tasa de empleo. Diferencia sobre igual trimestre del año anterior
Andalucía Hombres 78,39 -0,61 -1,14 27,40 -2,16 -4,41 56,91 1,26 2,68
Mujeres 65,91 0,00 -0,75 33,08 -1,54 -4,43 44,11 1,02 2,45
Relación con la actividad
Sexo Edad Población Activos Ocupados Ocupados subempleados Parados Inactivos
Hombres De 16 a 19 años 178,7 28,6 11,8 2,9 16,8 150,1
De 20 a 24 años 237,2 128,7 63,2 11,4 65,5 108,5
De 25 a 29 años 253,3 215,7 131,8 24,8 83,9 37,6
De 30 a 34 años 291,3 269,6 199,4 29,7 70,2 21,7
De 35 a 39 años 349,5 330,2 264,4 29,9 65,8 19,3
De 40 a 44 años 347,8 325,8 254,0 24,9 71,8 22,0
De 45 a 49 años 335,7 305,1 233,6 22,2 71,4 30,7
De 50 a 54 años 309,9 268,4 199,2 16,1 69,2 41,5
De 55 a 59 años 265,1 206,9 146,3 7,0 60,6 58,2
De 60 a 64 años 212,0 100,8 78,8 4,5 21,9 111,2
De 65 y más años 589,4 11,6 10,8 0,3 0,8 577,9
TOTAL 3.370,0 2.191,3 1.593,3 173,6 598,0 1.178,7
Mujeres De 16 a 19 años 168,6 21,9 3,6 1,6 18,3 146,7
De 20 a 24 años 225,7 112,7 51,5 15,4 61,2 113,1
De 25 a 29 años 249,4 201,2 127,7 34,7 73,6 48,2
De 30 a 34 años 290,4 241,4 166,2 34,2 75,2 49,0
De 35 a 39 años 340,6 287,4 198,3 36,8 89,1 53,2
De 40 a 44 años 339,4 265,8 176,0 33,9 89,8 73,6
De 45 a 49 años 333,3 256,5 173,8 37,1 82,7 76,8
De 50 a 54 años 312,7 213,1 154,5 21,2 58,7 99,6
De 55 a 59 años 271,4 141,1 107,4 15,3 33,6 130,3
De 60 a 64 años 221,8 73,5 55,4 3,3 18,2 148,3
De 65 y más años 756,5 11,7 11,7 744,8
TOTAL 3.509,8 1.826,4 1.226,1 233,4 600,3 1.683,4

Estos son datos del último trimestre de 2015 en Andalucía. Es decepcionante conocer que la tasa de paro e inactividad de las mujeres en Andalucía no baja nunca del 53%. Más de la mitad de las mujeres de Andalucía están paradas o no realizan ningún tipo de actividad.

Trasladado ello al sector ocupacional, en el que las mujeres son responsables de materias más técnicas, el puesto es más importante o son empresarias, la diferencia es notable: 154 mil mujeres frente a 322 mil hombres, según propia estadística publicada por la Junta de Andalucía referente al cuarto trimestre de 2.015.

Situación profesional
Sexo Actividad (CNAE09) Empresario o miembro cooperativa Ayuda familiar Asalariados Asalariados sector público Asalariados sector privado Otra TOTAL
Hombres Agricultura 38,7 4,3 154,5 1,0 153,5 197,4
Industria 24,5 0,2 145,6 3,8 141,8 170,2
Construcción 36,5 110,8 0,8 110,0 147,3
Servicios 223,2 3,7 840,3 265,2 575,1 0,4 1.067,5
TOTAL 322,9 8,1 1.251,1 270,8 980,4 0,4 1.582,5
Mujeres Agricultura 12,8 2,2 50,8 50,8 65,7
Industria 6,7 43,0 1,0 41,9 49,6
Construcción 0,7 0,2 6,4 6,4 7,3
Servicios 134,3 8,0 949,4 279,9 669,5 1.091,8
TOTAL 154,5 10,4 1.049,5 280,9 768,6 1.214,4
Territorio
Andalucía
Sexo Situación profesional Ocupados Diferencia sobre el trimestre anterior Variación sobre el trimestre anterior Diferencia sobre igual trimestre del año anterior Variación sobre igual trimestre del año anterior
Hombres

 

 

Mujeres

Empresario con asalariados 109,2 6,0 5,77% 4,0 3,75%
Empresario con asalariados 38,0 4,5 13,38% -5,3 -12,31%

Se determina por la propia estadística publicada que ha disminuido la condición de empresaria de la mujer en Andalucía en un 12,31%.

Demoledor.

Y respecto a la ocupación en jornada parcial de la mujer en Andalucía los datos son también muy esclarecedores de la dificultad que la mujer tiene en estos tiempos para comprometerse tanto con un trabajo en jornada completa como en la creación de una empresa:

Completa Hombres 1.441,9
Mujeres 871,0
Parcial Hombres 151,4
Mujeres 355,1

(miles de personas)

En la provincia de Sevilla, en concreto:

Sevilla Completa Hombres 326,4
Mujeres 220,9
Parcial Hombres 39,4
Mujeres 85,4

(miles de personas)

7.- Situación comparativa educacional.

En base a todo lo expuesto, se reproduce lo que ocurre en el resto de España y resto de Andalucía. Son realmente las mujeres las que acceden a puestos de trabajo con jornada parcial, frente a un insignificante porcentaje de hombres que contemplan este tipo de horarios.

Todo ello, sin embargo, con un nivel de educación en Andalucía perfectamente comparable con el resto de España, ya que mujeres con estudios técnicos y universitarios – solamente en la provincia de Sevilla – es de 131 mil y 161 mil respectivamente y el nivel de estos estudios de los hombres – también en la provincia de Sevilla – es de 125 mil y 129 mil respectivamente. En el resto de provincias, el nivel educativo de las mujeres también supera el de los hombres, no coincidiendo esta preparación con la incorporación efectiva de la mujer a puestos de responsabilidad. Ni tan siquiera de incorporación de la mujer ni en cantidad ni en las mismas condiciones, en cualquier puesto de trabajo.

Hay una falta de correlación entre el acceso de las mujeres a la educación y su capacidad de ganarse la vida ocupando puestos cualificados o de liderazgo. Pese a que las mujeres representan la mayoría de los estudiantes universitarios matriculados en 97 países, solo son mayoría en puestos cualificados en 68, y en puestos de liderazgo, en muchos menos, sólo en cuatro.

Conclusión: que pese a que la mujer en Andalucía está mejor preparada que el hombre, sigue sin poder acceder a puestos de responsabilidad. Y la idea de iniciar su propia empresa es limitada rápidamente por las presiones sociales, dificultades para encontrar servicios, jornadas laborales imprevisibles y falta de protección social.

8.- Posible responsabilidad social.

Esta situación no hace más que acrecentar la sensación de la mujer de tener invisibilizado el trabajo no remunerado en casa. Y además, la calidad y cantidad de los cuidados profesionales que una mujer (después de estos datos, ya no podemos hablar de una decisión consensuada con el hombre) decide contratar para acceder al mercado laboral distan mucho de la facilidad que la Unión Europea tiene al respecto. Cuando no es posible la contratación de estos cuidados profesionales, es la mujer la que asume estas tareas, por lo que es necesario que las administraciones tomen conciencia de ello y actúen en consecuencia.

Y por otro lado, la crisis ha llevado a los gobiernos a invertir en esferas económicas en las que la mujer no está debidamente representada, olvidando sectores como la educación, la salud, los cuidados y la protección social.

Pero en Europa siguen apareciendo estudios doctrinales que apuestan por la mujer como generadora de beneficios económicos en las empresas. El último publicado el pasado 1 de Marzo de 2.016, por el PIIE (Peter G. Peterson Institute for International Economics), sobre “Los beneficios de la igualdad de género en la economía”, establece una correlación entre la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad y la rentabilidad de las empresas. Según el estudio, para las compañías con beneficios en el último ejercicio, un 15% del aumento de su rentabilidad se le atribuye al incremento de un 30% de la representación femenina en estos puestos de trabajo. Aun así, el 60% de un total de 22.000 empresas de todo el mundo que han participado en este estudio no tienen mujeres ocupando altos cargos.

Por todo ello, debería establecerse un entramado social tendente a incorporar de manera efectiva a las mujeres tanto en puestos de trabajo de responsabilidad (directivas, consejeras…) como en la creación de empresas (con ayudas a las autónomas, accesibilidad total a profesionales que cubran las tareas familiares) y, en definitiva, formar a una sociedad machista en la actualidad, para que los hombres asuman un papel completamente activo en la gestión familiar, descartando las limitaciones que normalmente tienen las mujeres para entenderlas como población activa, para asumirlas conjuntamente, como limitaciones de la pareja en conjunto.

No sólo se trata de que la incorporación de la mujer en el mercado laboral tenga protección social, sino que ese mercado no mire de reojo a la mujer a la hora de encargarle puestos de responsabilidad o de generar confianza en el empresario. Ello se consigue con una real igualdad en esa misma protección, tanto en hombres como en mujeres, para que puedan atender las obligaciones familiares y que no sea un obstáculo sólo para las mujeres. En la misma línea, deberá crearse una protección especial a autónomos (tanto hombres como mujeres), para que la opción de crear su propia empresa no se tope con limitaciones horarias o de bajas laborales. Y sobre todo, que las medidas de protección social vayan acorde con las recomendaciones que respecto a los niños, realiza la OMS.

Mónica García Rossell

Sevilla, a 7 de Marzo de 2.016.


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